Antonio Damasio y Viktor Frankl: encuentro a partir de los conceptos de homeostasis y de sentido.

Dos son las inquietudes que me han llevado a escribir este artículo. Primero la de tender puentes, de convertir en algo real el deseo Frankliano de que la logoterapia dialogara con otras disciplinas. Y segundo, que desde que conocí la logoterapia, hace ya 18 años, sentí que el concepto de sentido me parecía muy natural, muy orgánico. Que aunque fuéramos los humanos los que nos preguntáramos por el sentido de la vida, las plantas y los animales vivían sin saberlo una vida llena de sentido. Sólo hay que vivir con un gato para entenderlo, o ver como funciona todo en las selvas y los bosques. Solo que en su caso, el instinto y el principio de homeostasis según Damasio y otros, les determina a elegir la opción con más sentido que tienen enfrente. En cambio a nosotros los humanos, el instinto, como tantas otras cosas, solo nos condiciona; y por la gracia de lo libres y responsables que somos debemos discernir cual es la opción que más sentido tiene y realizarla. Con lo que sabemos actualmente quizá no haya un salto evolutivo tan diferencial entre animales y humanos, sobretodo cuando vemos ciertos comportamientos de mamíferos y primates, pero eso ya seria para otro debate, aunque quizá este artículo aporte algo a la cuestión.

Empezaré citando a Frankl: “(…) la existencia humana no puede, en realidad, carecer nunca de sentido: la vida de la persona conserva su sentido hasta el aliento final (…). Mientras la persona conserva la conciencia, sigue siendo responsable frente a los valores de la vida, aunque estos sean solamente los que llamamos de actitud. Mientras el hombre es un ser-consciente, es también un ser responsable.” [i] Del sentido que encontramos realizando estos valores de la vida es de lo que creo que nos habla Damasio.

Leyéndolo en su último libro, “El extraño orden de las cosas”, me di cuenta que el concepto actual de homeostasis nos puede ayudar a entender el concepto de sentido de Frankl, y nos puede ayudar a tender un puente con otras disciplinas que desde otros lugares llegan a ideas bien interesantes sobre el sentido de, y el sentido en, la vida. Curioso como mínimo porque como sabemos Frankl estaba muy en contra de que el principio de homeostasis fuera un principio de motivación para los y las humanas.  En cambio para Damasio, des del estudio de las raíces biológicas de la cultura, nos dice que los sentimientos, como regidores de la homeostasis, vendrían a ser los árbitros de la calidad de los actos humanos. En palabras de Frankl, nos vendrían a decir si algo tiene sentido o no lo tiene. Y aunque sea para cada ser humano en su aquí y ahora, siempre tiene que ver con los otros y el mundo, o en cómo me posiciono ante un destino inevitable.

Para Damasio los objetivos de la homeostasis, como principio regulador de la vida, son: la supervivencia, la prosperidad y la reproducción potencial. Nos dice: “las muchas especies de nuestro linaje que nos precedió produjeron por evolución y transmitieron genéticamente una clase de mecanismos intermedios capaces de producir respuestas emotivas complejas y pro homeostáticas que también son, con mucha frecuencia, respuestas sociales. El componente fundamental de estos mecanismos (…) es responsable de desplegar impulsos y motivaciones y de responder de manera emotiva a diversos estímulos y situaciones. (…) los mecanismos intermedios producen respuestas emotivas complejas y las experiencias mentales subsiguientes (sentimientos), la homeostasis podía actuar de forma transparente. Los sentimientos se convirtieron en factores de motivación para nuevas formas de respuesta, engendradas por el intelecto creativo del ser humano, rico y único, y su capacidad motriz.” [ii]

¿No será el sentimiento que sentimos cuando realizamos la opción que tiene más sentido central en esta cuestión? Porque además a nivel homeostático la mejor opción es objetiva, tal y como eran para Frankl las opciones de sentido. En definitiva, para la supervivencia y el progreso de la humanidad, toda, no solo yo o los míos, los sentimientos, y afirmo yo que tal y como lo define Damasio, cuando sentimos que algo tiene sentido podría ser el principal de ellos, son trascendentales para los humanos como factor motivacional y como brújula frente a las diferentes opciones de acción que tiene el ser humano en cada momento. Aunque los sentimientos “son” de la dimensión psíquica según Frankl, hay algunos como el amor que en realidad pertenecen a la dimensión noética, y aquí se trataría de un fenómeno parecido. Nos dice Damasio para refrendar esto: “En organismos complejos, los sentimientos desempeñan un papel fundamental en este proceso (el de la regulación vital)  a dos niveles. (…) cuando los organismos se ven obligados a actuar fuera del rango de bienestar y caen en la enfermedad y derivan hacia la muerte (…) los sentimientos actúan perturbando el proceso de pensamiento para inocularle, de alguna manera, la capacidad de esforzarse para alcanzar un rango homeostático adecuado. (…) Además de generar preocupación y obligar a pensar y actuar, los sentimientos sirven como árbitros de la calidad de la respuesta. En último término, los sentimientos son los jueces del proceso creativo cultural.(…) Sentimientos y razón se encuentran indefectiblemente unidos en un abrazo reflexivo bidireccional.” [iii] ¿No nos está hablando aquí de otra manera del sentido y de la conciencia ética que Frankl situaba entre lo emocional y lo racional, como algo intuitivo y prerreflexivo? Y más, en El hombre Doliente nos dice[iv]: “Y no tenemos inconveniente en reconocer que esta hipótesis nuestra es afín al concepto de un a priori biológico en la línea de Konrad Lorenz. No se puede excluir, en todo caso, que la autocomprensión axiológica prereflexiva, como yo la llamaría, tenga un sustrato biológico y, en este sentido, sea una realidad <<preformada>>.”

Para reforzar este argumento, encontramos en Damasio también una posible explicación sobre las neurosis que no hace sino reforzar la visión que tenia Frankl de las mismas, tanto las noógenas como las reactivas y las psicógenas. “(…) la mente cultural hace frente al drama humano y explota las posibilidades humanas (…) el puente lo proporcionan los sentimientos, expresiones mentales del estado homeostático. Puesto que mentalmente los sentimientos representan el estado que destaca en la homeostasis en un momento dado, y debido al trastorno que pueden generar los sentimientos, estos actúan como factores de motivación del intelecto creativo, para que este se involucre en el proceso y se convierta en el eslabón de la cadena que es responsable de la construcción real de la práctica o del instrumento cultural.” [v]  Y uno de esos instrumentos de los que nos habla Damasio son los fuegos de campo, práctica que posiblemente tiene más de un millón de años de antigüedad, y que nos sirvió para tener un espacio después de un día de caza y recolección (valores creativos), para socializar, para que la comunidad se restableciera (valores vivenciales) y se pudieran hacer las grandes preguntas que los humanos nos hacemos al anochecer mirando al cielo estrellado (valores actitudinales).

En el libro Damasio también nos habla de las bases biológicas de la mente cultural humana que son sustrato del altruismo, del “Dasein”, “del ser y el deber ser” y de la autotrascendencia. En próximos artículos seguiré tratando de desarrollar este puente que actualiza, conecta y refuerza a la logoterapia y el análisis existencial con las disciplinas más contemporáneas.

Miquel Viaplana Ramírez, febrero de 2019.

[i] Frankl, V. (1978). Psicoanálisis y Existencialismo: De la psicoterapia a la logoterapia, p. 76. México: Fondo de Cultura Ecónomica.

[ii] Damasio, A. (2018). El extraño orden de las cosas: La vida, los sentimientos y la creación de las cultura, p. 235. Barcelona: Ed. Planeta S.A.

[iii] p. 236 Ibid.

[iv] Frankl, V. (1987). El hombre doliente: Fundamentos antropológicos de la psicoterapia, p.76. Barcelona: Herder Editorial, S.L.

[v] p. 230 y 231 Ibid.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *